De aquella central que no se mueve, la colocadora que arruinó mi equipo y el estrés de recepción

Hola, como entrenadores de voleibol solemos tener nuestras propias ideas sobre sistemas de juego, papel de cada jugadora, ejercicios por cada sesión, etc. Bien. No dejes de tener tus ideas, no seas el espejo de otro entrenador. Prueba y confirma o descarta tus ensayos. Muchas veces, ya en categorías inferiores (infantiles, cadetes, 13/14 años) solemos "especializar" las jugadoras, poniendo como colocadora aquella que parece que tiene buenas manos, como receptoras aquellas que suelen pegar bien y como centrales aquellas que...no saben hacer nada. Sí, las centrales. Solemos pensar que una central no debe necesariamente saber sacar bien, no es necesario que remate bien ("a saber cuándo le darán un balón") y les pedimos un esfuerzo increíble (e imposible) sobre el bloqueo. Ya, porque tardamos horas y horas intentando entrenar un sistema de bloqueo, que muchas veces conectamos o queremos conectar con la defensa, cuando en la realidad de un partido vemos como sea muy pero muy complicado conectar ambas fases. Deja que te lo dije en voz alta: la conexión bloqueo/defensa no existe! He colaborado con entrenadores, incluso en Superliga, que me pedían entrenar esta supuesta conexión, y al comentar mi desacuerdo con esta idea, siempre me he enfrentado a paredes altas como una central que no sabe sacar ni rematar, para entendernos. Pero ya te comentaré en otro correo porque no creo en esta conexión. Volvemos a la especialización de las jugadoras desde muy jóvenes. Partimos de un dato que es un hecho:

De todas tus jugadoras, de todos los equipos alevines, infantiles, cadetes, juveniles de tu equipo, puede que mas de 70 o 100 atletas, 1 o 2 lleguen a jugar como profesionales. Digo "puede" porque en muchos casos ni una de ellas llegará.

Pero esto te debe hacer pensar en como definir la estrategia técnica de tu equipo/club, para obtener resultados realistas y de calidad, apostando en el "viaje", en el proceso de aprendizaje en lugar que en la "victoria" del fin de semana, muy satisfactoria pero también cortoplacista. Una apuesta que suelen utilizar los políticos: nadie se atreve a modificar el sistema educativo, por ejemplo, que es el mismo de hace 100 años, porque los resultados podrían verse dentro de 10/20 años. Pero la vida útil de un politico en el poder suele ser de 5/8 años. Así que mejor ofrecer números hipotéticos sobre empleos que se crearán en los próximos dos años, sobre la apuesta por el turismo, las ayudas a los autónomos dentro de un año (el próximo, fijo) etc. etc.

Deja de ser político para volver a ser entrenador, maestro, de estos que quizás no caigan tan bien a sus jugadoras pero serán recordados con cariño dentro de 20 años por todo lo que les habrán enseñado del deporte y de la vida misma.

Dicho esto, especializar una jugadora en temprana edad te puede producir diferentes reacciones negativas:

- Las jugadoras vienen a entrenar sin motivación, sin ganas, porque saben que solo deberán colocar, o solo deberán hacer bloqueo, o solo defender, etc. Esto influye en toda la dinámica del entrenamiento, cuyos resultados serán muy pobres, aunque tu puedas creer lo contrario (no te preocupes que durante el partido siguiente serás desmentido).

- Dejamos de alimentar el sistema voleibol, perdiendo potenciales jugadoras medias, normales, que podrían estar llenando las playas y los parques de todos los pueblos del mundo jugando para divertirse y animando a mas jóvenes a jugar al voleibol, porque lo ven como algo que se puede llegar a jugar. Estas personas que hoy en día con 35/40 años juegan 2x2 en las playas como si fuera la final de las Olimpiadas, seguro que en su juventud no han llegado a definir su posición en campo hasta los 16/18 años.

El voleibol es un deporte muy complejo, donde prima el error. El error, sobre todo en las chicas, no es asumible por culpa de nuestra sociedad que permite que los chicos puedan equivocarse, incluso les anima a ello, mientras que las mujeres deben esforzarse siempre el doble que lo hombres para alcanzar resultados similares (con sueldos/recompensas inferiores). Si les pedimos desde muy pequeñas que se especialicen en una posición concreta, pesará sobre sus hombros la responsabilidad de tener que dar el 200% siempre, y que un error puede prejudicar el rendimiento de todo el equipo. La decisión que tomarán será la más fácil, que es dejar de aprender algo que no me motiva o dejar directamente el voleibol.

Intenta, pues, que antes del comienzo del entreno, si ya hay 4/6 jugadoras en la pista, estas puedan tener la red montada para jugar un 2x2 o un 3x3 y no se lo impidas como veo muchas veces. Acaban de venir de 8/10 horas de escuela (esta que es la misma que hace 100 años), deja que se relajen y aumente su amor por este deporte. Una vez que estén todas, empieza el entrenamiento, pero durante el mismo no pierdas la ocasión de volver a jugar unos 2x2 o 3x3 o 4x4, incluso probando la penetración a turno de una de ellas, para ir metiendo poco a poco las típicas actuaciones del sistema con una colocadora. Qué lo hagan todas, no solo esa de las "manos buenas".

A la hora de definir las posiciones, deja de leer o de copiar sistemas viejos de hace 100 años. La central no debe ser obligatoriamente la mas alta, si a su vez no está atleticamente en forma. La central, para mí, debe saber sacar muy bien y rematar igual de bien. Para ello, debe estar fisicamente en muy buen estado. Sobre el tema de bloquear, ya te diré en el siguiente email sobre la conexión bloqueo/defensa. Si les indicas a tus centrales que su papel es fundamental y no piensen que estén allí solo porque no podrían jugar en otra posición, obtendrás los resultados deseados.

Fijate. Cuando tenía 10 años mis padres me apuntaron a futbol. Era el mas alto de toda mi clase, sin mucha coordinación y pocas ganas de practicar este deporte. Es increíble como solemos olvidar la mayoría de las cosas que hicimos de pequeños, pero ese primer día me queda marcado como si hubiera sido ayer. El entrenador me mira, y me indica "tu, a portería". Recuerdo las conversaciones de mi padre al final del entrenamiento diciéndome que no iba a seguir allí para ser portero, que lo que quería era que me moviera. Nunca más volví a un equipo de futbol. Pero de mayor me hice arbitro, algo que ya te contaré. Ya en la calle, en el campo de futbol del barrio, la cosa no cambió. A la hora de elegir los compañeros de equipo, los dos mas fuertes siempre intentaban hacerse con los mejores, y finalmente quedaba yo, que acababa de portero. Al principio me daba igual, porque eran mis amigos y si no estaba allí estaría fuera mirando, pues mejor dentro. Por supuesto no era muy fiable en la portería, y todos se enfadaban conmigo, incluso un día hasta dejaron de cabrearse: trataban de todas las maneras de evitar que nadie se acercara a mi portería. Seguro que esto le sirvió de mucho en sus vidas personales y profesionales. Yo seguía con lo mio, hasta que pedí a un amigo quedarse después de los partidos para lanzar penaltis. Luego pedí a más de uno que jugáramos a 3 toques de primera para luego disparar a portería, y así durante unos meses. Poco a poco, todos empezaron a ver cómo ya no era este tercer poste que no hacía nada en la portería y pasé de ser la última opción a una de las primeras por ser una garantía entre palos. Yo nunca amé el futbol, ni me gustó más a raíz de este cambio. Pero entendí que si ese era mi papel, tenía que esforzarme para hacer lo mejor posible, y así pasarlo lo mejor posible. Ahora esta lección la enseño a mis jugadoras, sobre todo a estas centrales que creen que están ahí porque no pueden hacer otra cosa. Lo mismo pasa con las colocadoras: esa que "tiene buenas manos" o buen toque, pero luego no tiene ninguna otra característica propia de la colocadora, no puede estar en esta posición tan delicada. La colocadora es aquella que mejora la performance de todo el equipo. Imaginate lo importante que es. Tenía yo una colocadora con muy buenas recomendaciones de otros entrenadores que la tuvieron como juvenil. En los entrenamientos, a la hora de colocar a 2,3,4, todo bien. El problema era a la hora de ir al juego real: en ningún momento quiso entender y aprender la importancia de leer el juego adversario y el comportamiento de sus compañeras en ataque, jugando bolas mas al azar que siguiendo un método. Es uno de mis grandes fracasos, aunque la culpa hay que dividirla a medias.

El resultado fue que aquel equipo plagado de muy buenas jugadoras, que todos daban por ascendido a superliga 2 ya antes de empezar la liga, acabó cuarto. La mejor colocadora es aquella que mejora la performance de su equipo, mejorando incluso el nivel técnico de las compañeras gracias a sus decisiones. Si una compañera no está en forma, debes tener la visión y el valor de no colocar a ella durante un tiempo. Si otra está en racha, porque cortar? Si el equipo adversario ya se espera que colocarás hacia 4 y tiene su bloqueo preparado, porque no sorprendes? Esta mentalidad y capacidad de lectura la enseño poniendo a todas un problema y exigiendo una respuesta, una solución. Un ejemplo:

⁉️ Problema: balón que recibimos mal y acaba en zona 1

💡 Solución: la colocadora o la libero colocan en 6 para la pipe.

Estas soluciones se asimilan para luego quedar marcadas en el vocabulario del equipo, que siempre deberá saber qué hacer cuando haya un problema o un imprevisto.

Por último, siempre conectado con las colocadoras, un tema que me es muy caro porque la cagué muchas veces como entrenador: la recepción. Al comienzo de mi carrera como entrenador me pasaba horas intentando que mi equipo tuviese una recepción perfecta. Esta necesidad mia la trasladaba a las jugadoras, que se frustraban si hacían un 6/10 de recepciones buenas (!!). Con el tiempo y la práctica me di cuenta de que la prioridad es tener un buen saque y un buen ataque, porque el 95% de los equipos que ganan el side out (el complejo KA1) ganan los partidos. Y si es cierto que antes del ataque hay una recepción, también es verdad que si la rece es mala y llega a los 3 o 4 metros de la red, siempre podemos tener opciones de colocarla y que el remate termine en punto. Si sacamos o rematamos a la red o fuera, el punto ya es de las adversarias. No estreses tus jugadoras con la recepción: marca objetivos realistas según su nivel y consigue que entiendan que siempre puede haber mas opciones de ataque, como zaguero en 6 o 1 si la bola que se recibe se queda lejos de la red. Hasta aquí las consideraciones de hoy, te veo la semana que viene para hablar de conexión bloqueo/defensa y de cómo soñaba con las maldivas y me desperté en un charco.

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